La visita comienza con un crucero que proporciona muy buenas vistas de la ciudad de San Francisco, del Golden Gate y de la propia isla de Alcatraz. Al llegar, te dan una audio guía en tu propio idioma que te va guiando por todas las instalaciones. A la vez que realizas el circuito, la guía te va contando batallitas sobre la cárcel. Lo cierto es que, aunque dura bastante rato, no se hace largo porque resulta bastante entretenido. El interés en la visita a la Roca se reduce a eso, a entretener durante una mañana. Al parecer existen otros cruceros por la bahía de San Francisco que proporcionan las mismas vistas, que cuestan más baratos y para los que no hay que dedicar tanto tiempo.
Después de comer buscamos un tranvía que nos llevara cerca del hotel para movernos por la zona. Tras descansar un rato, recorrimos la zona comercial que rodea nuestro hotel. Nos enteramos de que el restaurante del hotel (Ducca) es uno de los mejores de la ciudad y decidimos probarlo. Lo cierto es que, aunque se trata de un restaurante un poco caro, la calidad compensa el precio: 60 dólares más propina por una tabla de quesos presentados con frutas, membrillo y almendras, unos pimientos del padrón con una mayonesa deliciosa y un pollo asado con verduras al horno y huevo. A esto hay que sumar el pan y un aceite excepcional y dos bebidas. Las raciones son abundantes.
Mañana tenemos que levantarnos temprano para ir a recoger el coche. Nuestra intención es dedicar el día a hacer una ruta panorámica en coche por la ciudad que ya tenemos planificada.
Jo que envidia, que bien lo estáis pasando. Las fotos son super chulas. besos
ResponderEliminarPor cierto, para visitar Alcatraz hay que llevar la entrada comprada antes, porque comprarlas el mismo día de la visita es prácticamente imposible porque se agotan con bastante antelación.
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