Hoy por Madrid hace un día lluvioso pero pronto llegará el buen tiempo y el sol se quedará con nosotros a pasar el verano. Por eso, es importante que nos equipemos para pasarlo lo mejor posible y que protejamos a nuestros pequeños de los riesgos que supone la exposición al sol utilizando cremas, ropa adecuada, gorros y gafas.
Son muchos los artículos que podemos encontrar en la red simplemente con realizar en google una búsqueda con las palabras claves 'ojos', 'sol' y 'niños' (algunos ejemplos aquí). En todas las entradas nos informarán de la necesidad de proteger los delicados ojitos de nuestros peques frente a las agresiones del sol, sobre todo en verano. Alguna nos advierte también de que no debemos abusar de ellas, sólo llevarlas cuando es necesario. Es algo que todos en mayor o menor medida sabemos hoy en día, puesto que la concienciación sobre este tema es mucho mayor, y se nos advierte de los peligros en muchos medios. Sin embargo, ponerle unas gafas a un bebé que no quiere llevarlas es una tarea realmente complicada...
Nosotros compramos sus primeras gafas hace un par de semanas. Fuimos a una óptica para asegurarnos de que los cristales y las calidades eran las adecuadas para un bebé y elegimos la que mejor se ajustaban a su carita. Probarlas fue toda una aventura, al principio no quería ni verlas. Poco a poco, con la ayuda de un espejo, mucha adulación y por supuesto predicando con el ejemplo, logramos que se las dejase poner. Entonces todo eran risas, pensamos que teníamos la batalla ganada, que ya le gustaban sus gafitas y que usaría sin problemas. Sin embargo, al salir a la calle e intentárselas colocar de nuevo ya no le hacían tanta gracia. Ya sin su público entregado de la óptica haciéndole los coros no encontraba motivación para llevar su nuevo accesorio. Después de varios intentos y de hacer mucho el tonto en medio de la calle conseguimos que las llevara un rato. Desde entonces procuramos llevarlas siempre en el bolso para que cuando el sol pegue podamos proteger sus preciosos ojitos.
Mi mensaje de hoy es que aunque no quieran ponerse las gafitas no perdáis la esperanza, si le decís lo guapos que están y lo celebráis mucho, no tardarán en aceptarlas y llevarlas de buena gana.
Un abrazo,
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A mi la oftalmóloga de Mími me dijo que no le pusiéramos, porque supuestamente al llevar gafas miran el sol más directamente sin que les moleste :/ y yo me quedé con mis ganas de verla con su estilo bien veraniego...
ResponderEliminarMe toca volver en mayo, preguntaré una segunda opinión a ver qué me dicen. (mi niña tuvo problemas en la retina)
Tu nena se ve como si fuera para ella lo más natural del mundo ir con sus gafas de sol jajaja, qué guapa!
Besos
Vaya, siento lo de tu nena. Supongo que como todo hay que usarlo con cuidado, si se pone las gafas y las usa normalmente bien pero si aprovecha la coyuntura para mirar hacia el sol pues entonces mal. En cualquier caso yo no soy una experta, jeje y ante todo hay que hacer caso a los médicos. Ya me contarás que te dicen este año.
EliminarBuf! Con mi peque Nicolás, de 10 meses es complicado. Procuramos que la lleve cuando vamos de excursión, pero en cuanto se las pones él se las quita... A ver si crece un poco y podemos utilizar tu estrategia de decirle lo bien que le quedan, lo guapo q está etc etc.
ResponderEliminarA nosotros nos dijeron que a diario no hace falta, pero sí en la montaña, donde le da da radiacion solar más directa (supongo que será igual en la playa, o si va aestar mucho tiempo al sol). Seguiremos intentandolo!